Gordi, la lucha de una pequeña periquita.

 


Hola me llamo Iván y voy a contar una historia de una periquita que tuve hace unos añitos…

Todo comenzó un día caluroso del mes de septiembre, iba a coger el coche con mi familia cuando de repente pude ver un bultito amarillo tirado a un lado de la carretera…me acerqué y me di cuenta de que se trataba de un periquito amarillo…en ese momento yo no tenía ningún interés en este tipo de aves pero le acogí en mi casa…cogí el coche y fui a comprarle una jaulita y comida con la esperanza de que saliera adelante, pues tenía un ala rota el hueso salía al exterior, tenía un ojo rojo de sangre y el céreo en mal estado…

Los días pasaban y mi pequeñín salía adelante con mi ayuda y la de mi madre…

Poco después me enteré de que era una hembrita y la llamé Gordi.

Para más alegría una tarde se salió de la jaula y se me subió al dedo, no se fue. Yo no me lo creía pero así era estaba totalmente acostumbrada a las personas.

Meses después decidí comprarle una parejita, Carolo, no obstante aumente el número de periquitos y compre otra hembra Natu.


Aquí podéis verles Natu-Carolo-Gordi.


Tiempo después perdí a Natu. Los dos seguían felices pero Carolo se enfermó… los ojitos se le pelaron y se le pusieron rojos yo no sabía que le pasaba ni conocía a nadie que supiera de la enfermedad asique fui a una tienda de animales y me recetaron unas vitaminas y se curó. Sin embrago es como si la enfermedad se quedara rondando por la jaula y por nuestras vidas y no desapareció del todo… Una anécdota con Gordi que nunca olvidaré fue un día en mi pueblo, decidí llevármela conmigo a dar una vuelta como ella no volaba incapacitada por su ala la llevaba en el hombro por los caminos, ella canturreaba alegremente a otros pájaros pero sin intentar escaparse siempre pegada a mi…me acuerdo que un vecino se paró y casi se choca con una farola porque se quedó atónito con tal imagen << ¡Un periquito suelto y no se va!>> pues así era…y como esta podría contar cientos de anécdotas junto a mi pequeñina… Tras la Pérdida de Natu llegó Panchito un hermoso periquito adulto con ganas de darlo todo y hacer los últimos días de Gordi los mejores de su vida…


Panchito:

Pronto se acomodó a las exigencias de los otros dos en especial se centró en Gordi, se emparejaron y dejaron un poco de lado a Carolo aunque éste se encontraba más ligado a mí que a sus propios compañeros por lo que no se sentía demasiado apartado.




Un día me di cuenta que la enfermedad anterior había vuelto a mis periquitos y no solo a Carolo sino a los tres…tenían muy mal aspecto y tenían los ojos hinchados y rojos. Les puse las vitaminas que mantenía de Carolo y en unos días desapareció de Carolo y de Panchito, pero de Gordi no… Yo intenté que siguiera su vida normal y en varias ocasiones vi que Panchito montó a Gordi…días después noté que un bultito rojo surgió en la cara de Gordi. Un tumor…

 


En estas fotos es cuando empezó a ponérsela el ojo rojo…en la primero foto se aprecia bastante bien; tiempo después decidí llevarla al veterinario de aquí donde yo vivo, el veterinario se quedó un poco sorprendido por el nuevo paciente emplumado que yo le presentaba y me dijo que lo que padecía eran ácaros y que lo que debía hacer era cambiarle la dieta a pienso para periquitos y ponerle unos palos tan gruesos que tuviera la palma de la pata totalmente recta…también me recetó un medicamento para el ojo que tenia corticoides yo no sabía ni si eso era lo correcto ni si era perjudicial simplemente seguí sus instrucciones, me dijo que apartara a la afectada en una jaula aparte y se lo pusiera en el agua durante una semana y media y es tiempo se cumplía un miércoles, el lunes tenía revisión para ver que tal iba…esa tarde yo la noté decaída muy poco alegre y con las plumas erizadas pero pensé que era “normal”…

Por la noche entré en casa, me acerqué a la jaula y se encontraba en el suelo, dormida, acurrucada en una esquinita…parecía un angelito caído del cielo…mi primer impulso fue cogerla en mis manos y no se movía…a duras penas habría los ojitos y ni siquiera se mantenía en pie…me senté en el sofá y la puse cerca de mi hombro…noté un estornudo ligero y silencioso y vi una extraña mancha marrón, lo había echado Gordi por la boca…la puse sobre uno de los palos pero no se sostenía…la cogí de nuevo en brazos y susurre en su oído <"Gordi, te quiero, no lo olvides"> y dándola un besito en su delicada cabecita la puse en el suelo de la jaula…me subí a la cama llorando…algo no iba bien…en unos diez minutos recibí la fatal noticia… mi pequeña había muerto…toda la jaula se encontraba llena del extraño líquido marrón y su cuerpecito sin vida estaba tendido entre alpiste…

La imagen era desoladora y me devastó por dentro…

Gracias a todos por dedicar un tiempo a leer mi historia y intentad estar atentos a la mínima sospecha de enfermedad en vuestras aves para que no acaben en estas situaciones…

F I N







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