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Guacamayos militares en la costa de Jalisco, México.


Lunes, 02 de Septiembre de 2.013

El Guacamayo militar (Ara militaris) se encuentra protegido a nivel nacional e internacional y hoy en día se presenta en poblaciones discontinuas, localizadas en toda su distribución geográfica. La principal amenaza para los Guacamayos militares es la pérdida de hábitat, y se estima que esto ha provocado una reducción del 30% en la distribución original de la especie en México. Es la especie de guacamayo con la distribución más septentrional, que se encuentra en México a lo largo de la vertiente del Pacífico desde Sonora hasta Chiapas, y en la vertiente atlántica de Tamaulipas a Querétaro.

Desafortunadamente, existe muy poca información sobre los hábitats clave y los recursos alimentarios necesarios para mantener las poblaciones de guacamayo en todo el año. Esta falta de información puede dificultar su conservación, dado que las especies amenazadas dependen del mantenimiento de todos los tipos de hábitats necesarios para satisfacer sus necesidades. La conservación de las poblaciones de Guacamayo militar podría ser estimulada por el uso no extractivo como el ecoturismo, pero la implementación de estas estrategias requiere una base social y científica.

Para recopilar la información que falta, la veterana bióloga experta en psitácidas, Dra. Katherine Renton, de la Universidad Nacional Autónoma de México y Loro Parque Fundación están colaborando en un proyecto en la costa de Jalisco, México. El proyecto tiene como objetivo evaluar las necesidades de recursos alimenticios, el hábitat y sitios de nidos del Guacamayo militar, así como entender las actitudes de la población local hacia la conservación del guacamayo, con el fin de proporcionar una base para la aplicación de medidas de conservación no extractiva, basada en la comunidad.

El proyecto se lleva a cabo a lo largo de la costa en tres tipos de vegetación: bosque tropical seco caducifolio y semi-caducifolio, y el bosque templado de pino-encino. En cada tipo de vegetación, Katherine y su equipo han puesto en marcha puntos de conteo de los guacamayos y han establecido transectos para examinar los ciclos vitales (fenología) de las plantas, y se han realizado campañas de estudio de campo en las estaciones seca y lluviosa. Los conteos puntuales de los guacamayos se han realizado en las primeras 3-4 horas de la mañana, cuando los psitácidos están más activos. En relación a la dieta de los Guacamayos militares, el equipo ha hecho observaciones oportunistas en cada tipo de vegetación y cada período del año. Cuando se han encontrado guacamayos alimentándose, los investigadores han registrado la fecha, hora, tipo de hábitat, las coordenadas geográficas, la especie y el tamaño (dbh - diámetro a la altura del pecho) de árbol, así como el número de guacamayos alimentándose, la parte de la planta que comen (pulpa de frutas, semillas o flores), y la etapa de madurez (inmaduro, maduro, o seco). Para cada tipo de bosque en cada período del año, los investigadores han calculado un índice de fructificación.

Hasta la fecha, Katherine y su equipo han encontrado variaciones estacionales significativas en la abundancia relativa del guacamayo, siendo más alta en la estación seca (promedio de 3,07 guacamayos por punto de conteo en febrero), con un descenso en la temporada de lluvias (promedio de 1.67 por punto de conteo de en septiembre). Esta fluctuación estacional en abundancia del guacamayo se asoció con distintos tipos de vegetación. Durante la estación seca, todos los individuos se registraron en los bosques tropicales caducifolios y semi-caducifolios sin individuos registrados en el bosque templado de pino-encino. Por la mayor parte del año, la abundancia de guacamayos fue generalmente mayor en los bosques semi-caducifolios en comparación con los otros dos tipos de vegetación, con un pico de abundancia en este tipo de bosque en medio de la temporada seca, en abril. En bosque tropical caducifolio la abundancia de guacamayos fue alta en febrero, el primero mes de la estación seca, pero luego disminuyó de manera constante por el año en este tipo de hábitat. En la temporada de lluvias, la abundancia de guacamayos disminuyó en bosque caducifolio y semi-caducifolio, pero aumentó ligeramente en bosques templado de pino-encino.

En cuanto a la disponibilidad de alimentos, el equipo del proyecto registró un total de 454 árboles, de más de 52 especies, produciendo frutos en los transectos de fenología. Tanto el bosque tropical caducifolio como el semi-caducifolio demostraron patrones similares de disponibilidad de frutos durante todo el año, aunque esto fue más alto en el bosque semi-caducifolio. En ambos tipos de bosques tropicales, el pico de frutos se produjo en la estación seca, se redujo progresivamente hasta llegar a la disponibilidad más baja al comienzo de la estación lluviosa y luego volvió a aumentar hacia el final de la temporada de lluvias. En comparación, el bosque templado de pino-encino tenía disponibilidad de frutos más baja y mostró un aumento de la disponibilidad en la temporada de lluvias.

Hasta ahora, el proyecto puede demostrar una fuerte correlación de mayor abundancia de guacamayos con mayor disponibilidad de frutos en el bosque tropical caducifolio, con una correlación positiva similar en el bosque de pino-encino. Los resultados sugieren que estos tipos de bosques se pueden utilizar sólo en determinados momentos del año para los recursos alimentarios temporales. No hay correlación entre la abundancia de guacamayo y la disponibilidad de frutos encontrada en el bosque tropical semi-caducifolio. En este tipo de bosque, la abundancia relativamente constante y generalmente mayor de guacamayos sugiere que lo utilizan no sólo para los recursos alimentarios, sino también lo puede usar para la nidificación y los dormideros.

Las observaciones de los Guacamayos militares forrajeando fueron principalmente en los bosques semi-caducifolios. El alimento consumido con más frecuencia por los guacamayos eran las semillas verdes de árboles de haba (Hura polyandra) (81% de las observaciones), seguido por las semillas de los frutos maduros y verdes de los árboles de ramón (Brosimum alicastrum) (11% de las observaciones), y la pulpa de la fruta de la palma Orbignya guacuyule (8% de las observaciones). Estos fueron generalmente grandes árboles , con un dbh promedio de 58,8 cm (intervalo de 27,6 a 126,9 cm), en el que se observaron entre uno y siete (media 2,3) guacamayos alimentándose en cada árbol.

El proyecto ya ha iniciado las entrevistas con la población local para evaluar el conocimiento local de los Guacamayos militares, y las actitudes hacia la conservación de ellos. No se llevaron a cabo las entrevistas al inicio del proyecto, ya que era necesario desarrollar una buena relación de confianza con la población local para que las respuestas a los cuestionarios puedan ser más confiables. Durante el trabajo de campo y la interacción con la población local el equipo del proyecto ha detectado actividad de saqueo de nidos, y espera cuantificar esta presión a través de entrevistas con la población local, así como evaluar el potencial para la conservación de los guacamayos.

Del mismo modo, la identificación de los recursos para la anidación de los Guacamayos militares aún no se ha implementado, ya que también se ve influida por la necesidad de desarrollar una buena relación de confianza y de apoyo a los objetivos del proyecto por la población local, sobre todo porque el saqueo de nidos se ha detectado en la región. Katherine y su equipo están trabajando con la población local para acceder a las zonas de anidación y para aumentar la sensibilización sobre la conservación de los guacamayos.

La información obtenida por el proyecto se aplicará directamente a la gestión forestal por las comunidades locales en las áreas de los guacamayos, identificando los hábitats y las especies de árboles para la conservación. Las recomendaciones del estudio también se incorporarán en el Plan de Conservación del Guacamayo Militar que actualmente se encuentra e desarrollo en colaboración con los organismos gubernamentales mexicanos.

Fotos (Autor: K. Renton, UNAM/LPF):



Las montañas bordeadas por las nubes se levantan de la costa.




Palmeras en el bosque semi-caducifolio.




Los Guacamayos militares se alimentan de frutos de un árbol de haba.








Fruto de la palma Orbignya guacuyule parcialmente comido por un Guacamayo militar.













Por David Waugh
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