entrevistas


Entrevista realizada a Rafael Zamora Padrón pero antes de dar paso a la entrevista vamos a conocer un poco a Rafael Zamora Padrón:



"Biológo, conservardor de especies de LoroParque Fundación."

Le agradecemos personalmente su amabilidad a la hora de aceptar esta entrevista.




http://www.loroparque-fundacion.org

1) ¿Qué especie recomienda como mascota? ¿Qué puntos hay que tener en cuenta antes de adquirir una psitácida como mascota?

Rafael Zamora: Cada persona puede mantener mejor un tipo u otro de animal dependiendo de sus circunstancias y vida cotidiana. Ninguna mascota es mejor que otra, son los propietarios los que pueden ser mejores o peores. Una mascota es un ser que depende enteramente de nosotros. Si conocemos su biología y vemos que somos capaces de darle un trato apropiado de forma constante en el tiempo, la especie escogida será la adecuada. Vulgarizar el concepto y pensar que sería bueno tener una mascota y conseguir en la tienda de animales lo primero que nos recomienden es un grave error, especialmente si realmente no nos apasionan los animales.

Si la mascota escogida es un loro, estamos pasando a un nivel superior y por eso es muy beneficioso comenzar con especies fáciles para conocer sus necesidades. Periquitos, ninfas y agapornis cumplen a la perfección esta función. De hecho muchas personas piensan que no es necesario subir más peldaños. Ya, unas especies tan domésticas como éstas, representan todo un desafío e ilusiones a diario.

Antes de adquirir un loro, debemos preguntarnos:

¿Tenemos el sitio adecuado?

¿Disponemos del tiempo suficiente?

¿Cuántos años vivirá nuestro loro? ¿Puede cambiar nuestra vida de forma repentina?


Con todas estas preguntas, quizás sólo un niño se atreva con su primera psitácida como mascota. Pero sí que son puntos que hay que plantearse seriamente. Si tenemos una sola duda lo mejor es abandonar la idea.


2) ¿Qué fue lo que le motivó para investigar acerca del guacamayo spix? ¿Nos puede hablar un poco sobre la investigación de esta especie?

Rafael Zamora: Realmente no fue algo que yo pudiese decidir, recibí una beca de investigación por convenio entre la Universidad de la Laguna y Loro Parque Fundación. Ya era criador en aquella época, tenía mis propios loros en casa y mis estudios estaban muy enfocados en la ornitología .El Guamayo de Spix era y es, sin duda, una especie muy interesante.

Estudiar esta especie es casi como hablar de poder observar a un fósil vivo, al estar extinto en la naturaleza, se le observa desde otro punto de vista. De todos modos no deja de ser un ave diferente a todas, especialmente se separa del resto de psitácidas en muchas pautas del comportamiento y su voz es única dentro del reino animal


3)¿Qué es lo que más te motiva día a día en su labor de investigación?

Rafael Zamora: Que salgan retos diferentes, eso es muy estimulante. Todos los días surge algo nuevo que no te esperas. Y tienes que avanzar y en muchas ocasiones improvisar basándote en los conocimientos. La investigación depende mucho de la gestión. Y a su vez es la orientación para conseguir objetivos y resultados.

Captar datos aporta muchos conocimientos y permite desarrollar estrategias interesantes.



4) Respecto a tu labor en Loro Parque Fundación ¿en qué proyectos de conservación está involucrado a día de hoy?


Rafael Zamora: En bastantes, porque realmente todo el equipo de Loro Parque Fundación está involucrado en muchísimos proyectos. Cada taxón que criamos forma parte de un gran plan de conservación general de las especies. De las 350 especies y subespecies que reproducimos, más del 95% sufre algún tipo de amenaza. Es por eso que su conocimiento en cautividad es crucial para el futuro a corto y a largo plazo. Hay proyectos que llaman más la atención como es el caso de la reproducción del Guacamayo de Spix, que al estar extinto ya en libertad, es trabajar con algo muy exclusivo, no comparable con otros proyectos existentes en el mundo, donde aún se cuenta con efectivos en el medio silvestre. Esto lo complica todo un poco más y lo convierte a la vez en un compromiso cargado de responsabilidades.

Recientemente he visitado uno de nuestros proyectos emblemáticos con la Paraba barbaazul en Bolivia. Este es un proyecto especialmente interesante por los resultados que ha ido ofreciendo. El medio donde vive este guacamayo es ciertamente impresionante. Unas extensiones enormes con condiciones particulares, difíciles de encontrar en otro lugar del Planeta, donde una especie tan maravillosa como el Ara glaucogularis puede medrar. La labor de Loro Parque Fundación allí va ofreciendo excelentes resultados año tras año y los avances en la conservación de esta especie son notables. En el centro de cría de Loro Parque Fundación, en España, reproducimos a los glaucogularis con éxito hace muchos años. Su conocimiento nos da unas ventajas enormes a la hora de actuar con ellas. Verlas en libertad es lo que realmente implica a las personas en su conservación y quizás sea por ello que este sea uno de los proyectos al que me siento más vinculado en los últimos años. He podido ver como la comunidad conoce a estos pájaros y comienzan a sentirlo como algo muy suyo.

Rafael Zamora Padrón y Mauricio Herrera en el Beni Bolivia



5) ¿Un sueño que no hayas cumplido aún en este mundo de las psitácidas?

Rafael Zamora: Todavía quedan especies que no he logrado reproducir, como es el caso de la Amazona guildinguii, pero estamos en ello. Y existen otras, muy poco conocidas en cautividad, que me gustaría tener la oportunidad de estudiarlas de un modo u otro. De hecho mis sueños siempre están ligados a ver aves en la naturaleza, con lo que quedan muchos por cumplir.


6) ¿Qué le impulsó para dedicarse al mundo de las aves en general?

Rafael Zamora: El comenzar tan pronto teniendo pájaros en casa y poder observarlos durante muchas horas, me aportó el conocimiento para entenderlos. Puede ser que esta haya sido la clave para que todo mi mundo gire entorno a las aves, aunque la auténtica realidad es que también me gustan todos los seres vivos que se relacionan con ellas. Las aves incluyen una serie de interrelaciones muy interesantes.


7) Desde su experiencia en reproducción de aves exóticas, ¿qué especies le han causado más satisfacciones? ¿Cuales son más complicadas?

Rafael Zamora: Las especies de pájaros más pequeños son las que más me sorprenden siempre. La primera vez que crié con cantores de África (Serinus leucopygius) la satisfacción fue increíble, sobre todo por lo pequeños que son estos animales. Los huevos son ínfimos, y los progenitores son extremadamente delicados con sus pequeños. Igualmente los Carduelis americanos, o las Sporophilas, me han dado muchísimas alegrías en los últimos años, puesto que sus comportamientos difieren incluso entre parejas e individuos. Y que unos seres tan diminutos estén programados tan perfectamente para adaptarse al medio, es algo que me fascina cuando lo puedo ver tan de cerca.

Las más complicadas son siempre las nectívoras o insectívoras más territoriales. Los tucanes y las tucanetas, también, dadas sus necesidades en cautividad. No siempre se les puede ofrecer lo que necesitan y eso hace que su reproducción no sea todo lo constante y óptima que debiera, hasta que no se desarrollen protocolos bien establecidos de mantenimiento.

Aves como las tángaras o los saltarines dan a veces pocas oportunidades cada temporada y son bastante sensibles especialmente cuando las instalaciones no están bien acondicionadas.

Por otro lado hay especies endémicas en sus regiones de origen, que son muy difíciles, dada su especificidad y relaciones concretas con el medio donde habitan. Cuando me enfrento a estos casos complicados, cuento siempre con un buen número de expertos y criadores con los que comentar las posibilidades. Ellos son mis compañeros de ciencia y al final es un conjunto de personas el que consigue el éxito o el ascenso hacia él. Es muy importante, de hecho crucial, tener varias perspectivas para ejecutar acciones en el momento adecuado.


8) En el mundo de la ornitología en general, ¿qué tipo de ave le llama en especial la atención?

Rafael Zamora: Esto es cambiante. Hace años habría nombrado los más amenazados y más raros de ver. Ahora mismo me atraen los más comunes pero a los que nadie ha prestado mucha atención. Tengo que reconocer que hay unos paseriformes sudamericanos me han cautivado en los últimos años: los Orizoborus. Este género me apasiona por su sencillez y complejidad al mismo tiempo. En Brasil vi como la gente los lleva por la calle de paseo o en bicicleta. Son miembros de la familia, conocidos por su nombre propio entre los vecinos y los criadores. Una cultura de las aves maravillosa. Al ser pájaros longevos, se habla de ellos incluso después de muertos aludiendo a su canto y cualidades.

Si tuviese que escoger me sería muy complicado y tendría que enumerar una lista no muy corta.


9) ¿Qué opina usted sobre la plaga de Cotorras de Pecho gris Argentinas (Myopsitta monachus) que hay hoy en día en ciertos puntos de España?

Rafael Zamora: Que es un ave interesante por su poder de adaptación, su resistencia y capacidad para poder nutrirse de alimentos nuevos en distintas partes del mundo. La especie no es culpable de nada y habría que aprovechar la posibilidad de verlas tan cerca de nosotros para aprender lo máximo posible de ellas.

Mi opinión pasa por no preocupar en exceso a nadie hasta que no representan un problema real para los ecosistemas sensibles que pudiesen verse afectados. Lo normal es que esta especie esté ligada al medio humano y nuestros parques y jardines ya son bastante artificiales. Las cotorras de pecho gris, es lo que vemos y oímos, pero nadie habla de pequeñas plantas o de insectos introducidos que si que son auténticas plagas potenciales que podrían influir de manera drástica en el medio ambiente.

Habría que hacer un esfuerzo en divulgación explicando el por qué están ahí y que consecuencias podría tener.

10) ¿Cómo valora a nivel nacional el aumento de las personas interesadas en tener loros en sus hogares? ¿Ve usted apropiada la venta de especies como Guacamayos Jacintos para destinarlos como mascotas?



Rafael Zamora: En España ha aumentado esta tendencia de forma vertiginosa, aunque no hay que olvidar que nuestro país es tradicionalmente un territorio donde siempre se mantuvieron aves ornamentales.

Me parece muy bien que sean los loros los que ocupen un puesto merecido como animal de compañía. De hecho esta realidad ha propiciado que en España se desarrolle una discreta industria en torno a ellos. Es algo que mejora su calidad de vida en todos los aspectos.

Los loros son carismáticos y nadie mejor que ellos para ser portavoces en cada casa de lo sensibles que pueden llegar a ser. Una familia que acoge un loro en su hogar, se preocupará por él y será sensible a los problemas que pueda tener incluso la especie en el medio de donde es originaria.

Las especies más amenazadas no deberían ser objeto del mercado de animales de compañía por puro sentido común. Pero esto es sólo basado en un principio lógico en el que aves en peligro de extinción deben estar involucradas en programas de cría en pro de la especie. Lo que no se puede es ser irrealista. De nada sirven programas de cría que producen aves si posteriormente el excedente en cautividad no tiene un buen destino. Que un guacamayo sea buen animal de compañía es algo bueno para la especie y porque alguien que tenga buenas condiciones para mantenerlo tenga ejemplares ya nacidos en cautividad tras varias generaciones, no pasa absolutamente nada en contra de su especie. Todo lo contrario.

Los programas de cría de especies amenazadas y en peligro de extinción son una cosa bien diferente a la cría de animales de compañía. Cuando una especie de guacamayo es abundante en cautividad por los motivos que sean, quiere decir que algo ha merecido el esfuerzo para lograrlo. Si la población cautiva es amplia y diversa afecta muy poco a los ejemplares en la naturaleza. Pero si es verdad que una de las presiones que podrían tener en el medio silvestre disminuye y por tanto es una ayuda a tener en cuenta.

Rafael Zamora Padrón y Jacinto









comments powered by Disqus